Por qué se extirpa la vesícula
- Ataques repetidos de dolor por cálculos
- Inflamación o infección de la vesícula (colecistitis)
- Pancreatitis por cálculos, una vez que se estabiliza
- Pólipos de la vesícula por encima de cierto tamaño
- Una vesícula que funciona mal y causa síntomas
Cómo se hace la operación
Con anestesia general, el abdomen se infla suavemente con dióxido de carbono. Se introduce una pequeña cámara cerca del ombligo y se colocan instrumentos delgados por varias incisiones pequeñas en la parte superior del abdomen. La vesícula se separa cuidadosamente del hígado, se sellan su conducto y su arteria, y se extrae por una de las incisiones.
En ocasiones, la inflamación o el tejido de cicatriz hacen que sea más seguro pasar a una cirugía abierta con una incisión más grande. Es una decisión de seguridad, no una complicación, y se conversa con anticipación.
Hable con la Dra. Arsenous sobre sus opciones.
Antes de la cirugía
No deberá comer ni beber nada después de la medianoche, o según se le indique. Infórmenos de todos sus medicamentos, en especial anticoagulantes y medicamentos para la diabetes. Organice que alguien lo lleve a casa.
Recuperación
La mayoría de los pacientes regresa a casa pocas horas después de la cirugía. Durante uno o dos días es común sentir molestias en las incisiones y dolor en la punta del hombro por el gas. Muchas personas vuelven al trabajo de oficina en alrededor de una semana y a la actividad completa en dos semanas, evitando levantar peso un poco más de tiempo.
Algunas personas tienen heces más blandas o notan que las comidas muy grasosas les caen peor durante unas semanas. Reintroducir las comidas pesadas poco a poco ayuda. Vea nuestra guía de alimentación después de quitar la vesícula.
Llame al consultorio o busque atención si tiene fiebre, dolor abdominal que empeora, color amarillo en la piel o los ojos, vómitos persistentes, o enrojecimiento y secreción en una incisión.