¿Qué tan comunes son los nódulos tiroideos?
A menudo se encuentran por casualidad en un estudio hecho por otro motivo, o se sienten como un bulto en el cuello. Son más comunes con la edad, y la mayoría son benignos.
Paso uno: análisis de sangre y ecografía
Un análisis de TSH revisa la función de la tiroides. La ecografía de tiroides muestra el tamaño y las características del nódulo, como sus bordes, si es sólido o con líquido y si tiene pequeños depósitos de calcio. Estas características ayudan a decidir si se necesita una biopsia.
Paso dos: aspiración con aguja fina
Si el nódulo es lo bastante grande y tiene ciertas características en la ecografía, se recomienda una biopsia por aspiración con aguja fina. Una aguja muy delgada toma células para analizarlas. Dura unos minutos y se tolera bien.
Hable con la Dra. Arsenous sobre sus opciones.
Cómo entender los resultados
- Benigno: por lo general se controla con ecografías periódicas
- Indeterminado: puede necesitar repetir la biopsia, pruebas moleculares o cirugía para tener una respuesta definitiva
- Sospechoso o maligno: por lo general se recomienda cirugía
- No diagnóstico: no hubo suficientes células; por lo general se repite la biopsia
Cuándo se recomienda la cirugía
Puede aconsejarse cirugía en nódulos cancerosos o sospechosos, nódulos indeterminados, nódulos grandes que causan presión o dificultad para tragar, y algunos nódulos hiperactivos. Las opciones se describen en nuestra página de tiroidectomía.
Síntomas que debe consultar
Consulte pronto a un médico si tiene un bulto en el cuello que crece rápido, ronquera que dura más de unas semanas, dificultad para tragar o respirar, o ganglios agrandados en el cuello.