Síntomas
- Dolor e hinchazón en la parte superior del pliegue glúteo
- Enrojecimiento y calor en la zona
- Pus o sangre que sale por pequeñas aberturas en la piel
- Fiebre en algunas infecciones
- Brotes repetidos durante meses o años
Tratamiento de un quiste pilonidal infectado
Un absceso agudo se trata abriéndolo y drenándolo, por lo general con anestesia local en el consultorio. Esto alivia el dolor rápidamente. A veces se agregan antibióticos. El drenaje por sí solo a menudo no evita futuros brotes.
Llame al consultorio o busque atención pronto si la hinchazón crece rápido y duele mucho, si el enrojecimiento se extiende o si tiene fiebre.
Hable con la Dra. Arsenous sobre sus opciones.
Cirugía para la enfermedad recurrente
En los quistes que vuelven una y otra vez, se extirpa el trayecto y el tejido enfermo alrededor. Según la extensión, la herida puede cerrarse con puntos, cerrarse hacia un lado de la línea media para mejorar la cicatrización, o dejarse abierta para que cierre poco a poco desde adentro. La Dra. Arsenous le explicará las opciones, sus diferencias en tiempo de cicatrización y recurrencia, y el cuidado de la herida que requiere cada una.
Recuperación y prevención
La recuperación depende de la técnica. Las heridas cerradas suelen cicatrizar en pocas semanas; las abiertas tardan más y requieren cambios de vendaje frecuentes. Mantener la zona limpia y seca y eliminar el vello de la zona, por ejemplo con depilación láser, ayuda a reducir la probabilidad de que vuelva.