¿Quién tiene hernias ventrales e incisionales?
Las hernias incisionales pueden aparecer meses o años después de una cirugía abdominal, incluidas cesáreas y operaciones de apéndice o vesícula. Los factores de riesgo incluyen infección de la herida original, obesidad, tabaquismo, diabetes y esfuerzo intenso durante la cicatrización.
Otras hernias ventrales se forman en la línea media por encima del ombligo (hernias epigástricas) o en otros puntos débiles de la pared abdominal.
Síntomas
- Un bulto en una cicatriz antigua o cerca de ella, o en la línea media del abdomen
- Molestias que aumentan con la actividad, la tos o al levantar peso
- Un bulto que ha crecido a lo largo de meses o años
- Episodios de dolor con náuseas, que deben evaluarse de inmediato
Hable con la Dra. Arsenous sobre sus opciones.
Evaluación
La Dra. Arsenous examinará el abdomen de pie y acostado. En las hernias incisionales suele ser útil una tomografía para medir el defecto, buscar más de una hernia y planificar la reparación.
Una hernia que de repente se vuelve dolorosa, dura y no se puede empujar hacia adentro, sobre todo con vómitos, necesita evaluación de emergencia.
Cómo se hace la reparación
Las hernias ventrales pequeñas a menudo se reparan a través de una incisión corta justo sobre la hernia. Las hernias más grandes o múltiples pueden repararse por vía laparoscópica, colocando la malla en el interior de la pared abdominal a través de varias incisiones pequeñas, o por vía abierta, uniendo de nuevo los músculos y reforzándolos con malla.
La preparación para la cirugía es importante. Dejar de fumar, controlar el azúcar en la sangre y, cuando sea posible, bajar de peso reducen el riesgo de que la hernia regrese.
Recuperación
La recuperación depende del tamaño de la reparación. Las reparaciones pequeñas suelen ser ambulatorias, con regreso al trabajo de oficina en una o dos semanas. Las grandes pueden requerir hospitalización y un período más largo sin levantar peso. A veces se recomienda una faja abdominal para mayor comodidad.